miércoles, 9 de marzo de 2011

Como calcular la capacidad de crecimiento de una empresa con fondos propios

En este breve artículo vamos a calcular cual es la capacidad financiera de crecimiento en ventas de una empresa, tomando como supuesto que para ello no existirán aportes de capital por parte de los accionistas, endeudamiento, modificación de las condiciones de cobro y pago con clientes y proveedores, y ninguna otra inyección de fondos externa de ningún tipo. En síntesis, la capacidad de crecimiento autofinanciada, con fondos generados por la misma empresa.

Este es un tema de suma importancia para la buena marcha de cualquier empresa. Hay infinidad de compañías que han caído en una profunda crisis financiera por no manejar de forma correcta y no prestar especial atención a esta variable. Todas las empresas desean crecer, pero este crecimiento debe ser sostenido y equilibrado, consolidando la posición y adecuando la estructura financiera en cada nuevo escalón. Es muy frecuente que las empresas se entusiasmen demasiado con un repentino aumento de la demanda y oportunidades de negocio, y pierdan de vista que existe un cierto porcentaje anual de expansión que su estructura financiera puede soportar para seguir conservando su salud y la solidez del flujo de caja.

Para conocer esta capacidad entonces, vamos a utilizar el modelo de Higgins cuya fórmula es la siguiente:



Donde,

A = Beneficio Neto / Ventas

B = Dividendos / Beneficio Neto

C = Activo / Capitales Propios

D = Ventas / Activos


El resultante es una estimación del porcentaje anual en las ventas que una empresa puede tener bajo los supuestos antes descriptos. Observando la fórmula vemos que esta capacidad depende de varias variables: el beneficio neto de la empresa, el volumen de ventas, la política de distribución de dividendos, el valor de su activo y sus capitales propios. Todos estos elementos inciden en el flujo de caja y en la estructura financiera de cualquier organización: cuantas utilidades netas se generan con determinado nivel de facturación, que parte de los beneficios se reparten entre los accionistas y que porcentaje se reinvierte en la misma empresa para financiar el incremento de las operaciones, cual es la relación entre el activo y los capitales propios y la rotación del activo neto.

Lo más interesante y útil de esta fórmula es que nos permite hacer ejercicios de simulación con los datos de nuestra empresa y jugar con las distintas variables, viendo así como impactan los diferentes cambios en cada política y en cada supuesto. Así, podemos calcular cuánto podríamos crecer aproximadamente el año siguiente si por ejemplo, aumentáramos el beneficio neto en tanto por ciento, si distribuyésemos más dividendos, si cayeran las ventas en determinado porcentaje, etc.

Por último es bueno remarcar que, dado que la marcha de una empresa es dinámica y las variables van cambiando con el tiempo, es conveniente ir actualizando y observando esta capacidad periódicamente, para aseguraros que vamos por el camino de un crecimiento sano y equilibrado.

Saludos!

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